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Noticias - 01-07-26

Con el envío de aceites, harinas y proteínas a diversos continentes, la agroindustria se consolida como el motor del empleo de calidad en Paraguay. En agosto, CAPPRO cumplirá 20 años de fundación, el cual celebrará asumiendo el gran reto pendiente que pasa por industrializar el grano local y dotar al país de infraestructura y logística competitiva.

La economía de nuestro país está estrechamente vinculada a la producción agropecuaria, por eso la agroindustria está desempeñando un papel fundamental transformando el potencial productivo en desarrollo sostenible. En ese proceso, se destaca la labor de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), al cumplirse este año dos décadas de trabajo institucional, acompañando el crecimiento de un sector que hoy constituye uno de los principales motores de generación de valor agregado, empleos de calidad y exportaciones del Paraguay.

 

Desde su creación, CAPPRO ha impulsado una visión estratégica basada en la industrialización de las materias primas agrícolas, convencida de que el desarrollo sostenible del país requiere avanzar más allá de la exportación de productos sin procesar. A lo largo de estos veinte años, las empresas asociadas al gremio han contribuido a consolidar una cadena agroindustrial capaz de conectar la producción nacional con los mercados más exigentes del mundo.

 

Esta visión es destacada por el presidente de CAPPRO, Raúl Valdez, quien define a la agroindustria como “el puente entre los productores y los mercados globales”. Esta afirmación resume el rol que desempeña el sector al transformar granos de oleaginosas en alimentos, proteínas, aceites, biocombustibles y otros productos con mayor valor agregado, permitiendo que el fruto del trabajo de miles de productores paraguayos llegue a los consumidores de los diversos continentes.

Actualmente, los productos paraguayos derivados de la soja y otras oleaginosas llegan a más de 40 países, reflejando la capacidad de la agroindustria nacional para competir en mercados internacionales cada vez más exigentes.

Al par de generar divisas para el país aportando a la estabilidad de la economía nacional, fortalece la imagen del Paraguay como proveedor confiable de alimentos e impulsor estratégico de la seguridad alimentaria mundial.

 

Un gran potencial que espera un impulso

Nuestro país tiene un potencial significativo para el crecimiento industrial, porque cerca del 70% de la soja producida en Paraguay continúa exportándose sin valor agregado, lo que evidencia la oportunidad de avanzar hacia una mayor industrialización.

Cada tonelada procesada localmente representa más empleo, más inversiones, más desarrollo tecnológico y una mayor capacidad para generar riqueza dentro del país.

 

El titular de CAPPRO, Raúl Valdez reafirma que el impulso de la agroindustria debe constituirse en una estrategia nacional: El desafío no consiste únicamente en producir más, sino en generar las condiciones necesarias para transformar una mayor proporción de esa producción dentro del territorio paraguayo, incorporando conocimiento, tecnología e innovación.

 

Esta visión tiene gran relevancia en el contexto internacional actual marcado por crecientes exigencias de sostenibilidad, trazabilidad y competitividad. La capacidad de responder a esos desafíos dependerá no solo del esfuerzo empresarial, sino también de es plus que brindan las políticas públicas.

Durante los veinte años de CAPPRO, el gremio ha acompañado las principales transformaciones del sector agroindustrial paraguayo, promoviendo el diálogo público-privado y contribuyendo a convertir la industrialización en una herramienta clave para el desarrollo económico de nuestro país.

La experiencia acumulada permite afirmar que la agroindustria no constituye únicamente una actividad productiva, sino una plataforma para impulsar el crecimiento sostenible de la nación.

Desde CAPPRO reafirmamos el compromiso con una visión de largo plazo: construir un Paraguay que no solo produzca materias primas, sino que agregue valor, genere empleo de calidad y fortalezca su presencia en los mercados internacionales. Porque cuando la producción se transforma, también se transforman las oportunidades para todo el país.

 

Camino a los 20 años: El peso de la agroindustria en Paraguay

 

Indicador Clave

Dato Estadístico

Impacto Económico y Desarrollo

Fecha de Fundación

6 de agosto de 2006

Dos décadas impulsando el paso de una economía extractiva a una industrial.

Representación

11 empresas líderes

Agrupa a las principales plantas del país, concentrando el 95% de la producción de aceites y harinas.

Fuerza Laboral

+8.800 empleos

Genera 2.200 puestos directos en plantas y unos 6.600 empleos indirectos (logística, talleres, servicios).

Capacidad de Molienda

4,77 millones de tn/año

La inversión sostenida expandió la capacidad instalada de 1,5 millones a casi 4,8 millones de toneladas anuales.

Desempeño Récord

3,33 millones de toneladas

El volumen de soja industrializado consolidó un dinamismo histórico para el complejo agroindustrial.

Presencia Global

+40 mercados internacionales

Los derivados procesados en Paraguay (aceite, harina proteica y cascarilla) compiten en los continentes más exigentes.

El Gran Desafío

70% sin procesar

Cerca de dos tercios de la producción de soja aún se exporta como grano en bruto, marcando la hoja de ruta pendiente.

 


Fuente: CAPPRO, www.cappro.org.py

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