El 2025 fue un año de recuperación para la agroindustria
El 2025 cerró el mejor año para la agroindustria en la presente década porque se logró niveles de molienda que no se alcanzaban desde el 2019. La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO) resaltó que el crecimiento fue impulsado por factores externos coyunturales, y que para mantener la buena senda, se necesitan políticas públicas sostenibles en el tiempo que permitan mantener la competitividad de la industria.
La molienda de las industrias socias de CAPPRO llegó a procesar 3.334.038 toneladas de soja en todo el 2025, volumen que representa el mejor registro de los últimos cinco años, casi igualando el récord histórico de 2019, que fue de más 3,37 millones de toneladas.
La utilización total de la capacidad instalada durante este año alcanzó el 77%, lo que significa un aumento de 16 puntos porcentuales respecto al 2024. Esto significa un buen desempeño de la agroindustria, y con una brecha disponible de un 23% para seguir creciendo.
El repunte de la actividad agroindustrial no fue estructural, sino fruto de un contexto externo favorable. La estabilización en Argentina y las tensiones comerciales globales disminuyeron la presión de compra sobre el grano paraguayo en estado natural, permitiendo que más materia prima se quede en las plantas locales. Las industrias respondieron evitando la pérdida de la materia prima, agregaron valor y exportaron más productos.
Este escenario ayudó a mitigar la caída de ingresos de divisas por menores precios internacionales y por la menor producción primaria durante la cosecha 2024/2025 respecto a la cosecha 2023/2024.
Divisas y valor agregado
El complejo soja facturó en total de US$ 3.576,94 millones, 14% menos que en 2024 debido a la disminución de los precios internacionales de la soja en estado natural. Los productos industrializados (aceite, harina y cascarilla) compensaron la caída de la exportación de materia prima y fortalecieron la economía, generando ingresos por más de US$ 1.222 millones. Esta cifra constituye un incremento del 21% anual respecto al periodo anterior. Con todo eso, la agroindustria representa el 34% del valor total exportado por el complejo sojero, proporción que aumentó en 10 puntos en un año.
El boletín estadístico subraya que la reciente firma del Acuerdo UE-Mercosur es una oportunidad crucial para el aceite de soja, principalmente. Indica que entre 2016 y 2020, la Unión Europea recibía el 9% de nuestras exportaciones, cifra que cayó al 0,4% tras perderse ventajas arancelarias que antes estaban disponibles para el país, gracias al régimen SGP+. La firma del acuerdo podría reabrir este mercado de unos 450 millones de consumidores.
En ese sentido, se advierte que aún existe un desafío técnico para poder aprovechar la apertura de mercado de la UE, por eso será vital consolidar herramientas de trazabilidad como el SISE y garantizar que las regulaciones externas no frenen el dinamismo comercial.
Paraguay cuenta con la infraestructura para procesar más de 4,5 millones de toneladas al año. El desafío para el 2026 es transformar estos picos coyunturales en un proceso permanente a través de políticas públicas que fomenten la inversión y conviertan al país en un verdadero hub agroindustrial de clase mundial.
Fuente: CAPPRO, https://cappro.org.py