El sector productivo precisa una política energética que garantice inversión y valor agregado
Paraguay está en un momento decisivo en materia energética. La disponibilidad de energía renovable y competitiva es una de las principales ventajas comparativas del país, pero los desafíos asociados al crecimiento de la demanda, el crecimiento de la industria y la necesidad de nuevas inversiones exigen una visión estratégica de largo plazo.
La Unión Industrial Paraguaya (UIP), con el respaldo de diversos gremios productivos, como la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), propone al Estado impulsar una política energética que garantice seguridad de suministro, competitividad y aprovechamiento eficiente de los recursos energéticos nacionales.
Las principales prioridades planteadas por el sector industrial son:
- El fortalecimiento de la infraestructura de transmisión y distribución eléctrica.
- La ampliación de la capacidad de generación.
- La diversificación de la matriz energética mediante fuentes renovables complementarias.
- El establecimiento de reglas claras que permitan atraer inversiones de largo plazo.
Estas propuestas forman parte del debate impulsado por el sector productivo sobre el futuro energético del Paraguay y la necesidad de construir una hoja de ruta consensuada para las próximas décadas.
La visión compartida es que la energía debe convertirse en una herramienta para generar mayor valor agregado dentro del país, impulsando industrias capaces de transformar materias primas paraguayas en productos con mayor agregado de valor y mejores oportunidades de empleo.
Energía para nuevas industrias
La disponibilidad de energía renovable también abre oportunidades para el desarrollo de nuevas cadenas industriales vinculadas a la producción, por ejemplo, de hidrógeno verde, fertilizantes y otros insumos estratégicos para la agricultura.
Paraguay cuenta con condiciones particularmente favorables para este tipo de inversiones, gracias a su matriz eléctrica renovable y a la disponibilidad de recursos energéticos competitivos.
Para este tipo de emprendimientos y otros similares, resulta fundamental contar con previsibilidad regulatoria, capacidad de suministro y mecanismos que permitan planificar inversiones de gran escala con horizontes de varias décadas. La posibilidad de producir fertilizantes a partir de energía renovable representa, además, una oportunidad para fortalecer la competitividad del sector agropecuario y reducir la dependencia de insumos importados.
Más valor agregado para la soja paraguaya
Desde la perspectiva de la agroindustria, una política energética orientada al mayor desarrollo industrial de la cadena de la soja puede convertirse en un factor determinante para aumentar la transformación local de las materias primas.
La disponibilidad de energía confiable y competitiva favorece nuevas inversiones industriales, mejora la eficiencia de los procesos productivos y fortalece la capacidad del país para exportar productos con mayor valor agregado, como aceite, harina proteica y otros derivados de la soja.
Asimismo, la expansión de industrias vinculadas a fertilizantes, biocombustibles y productos químicos de base renovable puede generar importantes encadenamientos productivos con el sector agrícola, ampliando mercados y creando nuevas oportunidades de crecimiento para toda la cadena agroindustrial.
Una estrategia nacional de desarrollo
El presidente de CAPPRO, Raúl Valdez, ratificó que el impulso de la agroindustria debe ser una estrategia nacional, destacando la necesidad de articular políticas públicas que permitan aprovechar plenamente el potencial productivo e industrial del Paraguay.
En ese sentido, la discusión sobre el futuro energético trasciende al sector eléctrico. Se trata de definir cómo utilizar una de las mayores fortalezas del país para generar más inversión, más empleo y más industrialización.
“La construcción de una política energética con visión de largo plazo aparece así como uno de los pilares fundamentales para sostener el crecimiento económico y consolidar a Paraguay como un centro regional de producción agroindustrial basado en energía renovable”, expresó Raúl Valdez.
Fuente: CAPPRO, www.cappro.org.py