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Noticias - 05-02-26

La harina de soja es uno de los principales productos industriales obtenidos localmente, lo que la convierte en una de las proteínas más importantes que tiene la economía paraguaya para crecer. Esta manufactura no solo inyecta fuertes divisas en forma directa, sino que se convierte en una pieza clave para sostener empleos de calidad de miles de familias, tanto en la agroindustria como en las cadenas conexas que impulsa, tales como la producción de alimentos balanceados para rubros claves de ganado menor y la industria alimenticia, entre otros.

La diferencia entre exportar materia prima y producto procesado está en el ingreso de divisas y la generación de empleo y es la idea central de la estrategia de CAPPRO.

Mientras el precio del grano de soja en 2025 se ubicó en torno a los USD 360 por tonelada, la transformación industrial permitió incrementar significativamente el retorno de divisas. Esto se logró mediante la exportación de derivados con mayor valor agregado, como el aceite de soja, cotizado cerca de USD 1.000 por tonelada, y la harina de soja, con un valor aproximado de USD 320 por tonelada (al cierre del 2025)

“La UE es el principal destino del 30% de la harina de soja que se produce en Paraguay”, expresó Raúl Valdez, presidente de CAPPRO, quien además aseguró que “Paraguay no solo produce soja: la procesa y la proyecta al mundo. La harina de soja consolidará nuestra presencia en mercados exigentes y competitivos. Es industria nacional, trabajo paraguayo y exportaciones con valor agregado”.

Al cierre de 2025, el sector alcanzó un hito en la historia reciente, al procesar más de 3,3 millones de toneladas de granos de poroto de soja, de los cuales, las agroindustrias paraguayas obtuvieron un rinde de 2.330.997 toneladas de harina de soja, 680.339 toneladas de aceite de soja y 193.587 toneladas de cascarilla de soja.

Este avance industrial, así como la expectativa de una cosecha 2026 que superaría los 11 millones de toneladas de soja en zafra - de mantenerse el clima externo favorable - o de instalarse políticas públicas que favorezcan la competitividad industrial, impulsaría aún más la transformación local.

El complejo soja ingresó al país durante el 2025 unos US$ 3.500 millones, de los cuales US$ 1.222,53 millones fueron de productos industrializados (incluye aceite/harina/cascarilla). Las exportaciones de estas manufacturas crecieron un 21% en valor, con lo que representaron el 34% de todas las divisas generadas para el país por el complejo sojero nacional. Es decir, por cada 100 dólares ingresados al país, 34 dólares fueron gracias al complejo soja.

La propuesta de CAPPRO es clara: debemos debatir sobre la necesidad de impulsar a nuestro país más allá de ser solo exportador de granos en estado natural para consolidar el perfil industrial. Con esto, la cadena de la soja en Paraguay dejaría de ser una actividad mayormente extractiva para consolidarse como un ecosistema de valor agregado.

 

 


Fuente: CAPPRO, https://cappro.org.py

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