Soja 2025/2026: estimaciones y primeros resultados apuntan a una superzafra
La cosecha de soja en Paraguay se encuentra en su etapa final. Al cierre de marzo se registró un 95% de avance, con resultados satisfactorios, con rindes de más de 3 toneladas por hectárea, según la zona. Las estimaciones y los datos preliminares permiten proyectar la mejor cosecha de todos los tiempos, sumando la zafra y la zafriña, por lo que se espera cerca de 11,5 millones de toneladas para el cierre del 2026.
La campaña sojera 2025/2026 se perfila como la mejor de la historia de Paraguay en términos productivos. Así lo señaló el vocero de la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS), Karsten Friedrichsen.
Resaltó que los resultados productivos han sido ampliamente positivos en casi todas las regiones del país. A diferencia de campañas anteriores —en las que departamentos como San Pedro o Concepción registraron mermas reiteradas—, en este ciclo agrícola se observa una recuperación generalizada de los rendimientos.
Karsten Friedrichsen aclaró que existieron afectaciones puntuales en zonas productivas, incluyendo Alto Paraná, Caaguazú, Itapúa y Canindeyú, donde episodios de sequía registrados en noviembre de 2025 y febrero de 2026 tuvieron impacto. Aun así, estos eventos no alteran el balance global de la campaña, que muestra rendimientos promedios muy positivos a nivel nacional.
En este contexto, la producción total (zafra y zafriña) superaría las 11,5 millones de toneladas, sin contar aún la cosecha esperada en el Chaco, ya que, de confirmarse los buenos resultados en esa región, el volumen final podría ubicarse por encima de ese nivel, consolidando un récord histórico.
La proyección de la cosecha paraguaya de soja por parte del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) se mantiene en torno a los 11,5 millones de toneladas.
Comercialización bajo presión
La comercialización de la soja enfrenta desafíos. El vocero de APS explicó que los precios no resultan atractivos para el productor, en parte debido a los altos costos asociados a la operativa portuaria y a un contexto internacional incierto.
Entre los factores que inciden en esta situación se destacan la alta demanda en terminales portuarias y el encarecimiento de los premios de exportación, vinculados a tensiones geopolíticas —como el conflicto en Medio Oriente— que generan incertidumbre en la logística global de granos.
Este escenario configura una paradoja para el sector: altos niveles de producción no se traducen necesariamente en mejores resultados económicos para los productores, en un contexto de márgenes ajustados y elevada volatilidad externa.
Sin embargo, la agroindustria y la industria del biodiésel local pueden tener una participación clave con el procesamiento local de la materia prima para la generación de productos con valor agregado.
Preocupación por la próxima campaña
En paralelo, el sector ya comienza a enfocarse en la campaña 2026/2027, cuyos preparativos se iniciarán en las próximas semanas. En este frente, surge una preocupación creciente por el aumento en los costos de insumos clave, especialmente fertilizantes y combustibles, cuyos precios muestran una tendencia al alza.
Según Friedrichsen, esta situación introduce un factor adicional de incertidumbre para el próximo ciclo agrícola, en un entorno donde la eficiencia productiva y las condiciones estructurales continúan siendo determinantes para la sostenibilidad del negocio agrícola en Paraguay.
Fuente: CAPPRO, https://cappro.org.py